La funámbulaEn el alambre como sonámbula, lectora de insomnios. Tengo las hojas sueltas, desperdigadas, intentaré ir uniéndolas y que en el andar vayan casando unas con otras. Y si no combinan ni concuerdan tampoco importa, espero que la senda se descubra agradable mientras recogemos todas esas hojas. |
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| AM MEER Das Meer erglänzte weit hinaus Im letzten Abendscheine; Wir saßen am einsamen Fischerhaus, Wir saßen stumm und alleine. Der Nebel stieg, das Wasser schwoll, Die Möwe flog hin und wieder; Aus deinen Augen liebevoll Fielen die Tränen nieder. Ich sah sie fallen auf deine Hand Und bin aufs Knie gesunken; Ich hab von deiner weißen Hand Die Tränen fortgetrunken. Seit jener Stunde verzehrt sich mein Leib Die Seele stirbt vor Sehnen; Mich hat das unglücksel'ge Weib Vergiftet mit ihren Tränen. | JUNTO AL MAR El mar refulgía a lo lejos En el último crepúsculo; Estábamos junto a la solitaria casa del pescador Sentados callados y solos. La niebla subió, las aguas se hincharon, Las gaviotas volaban aquí y allá; De tus ojos, tiernas, Corrieron lágrimas. Las vi caer sobre tu mano Y he caído de rodillas; De tu blanca mano he bebido Ansiosamente las lágrimas. Desde aquella hora se consume mi cuerpo Mi alma muere de deseo; La funesta mujer me ha envenenado con sus lágrimas. |
Heinrich Heine "Buch der Lieder"
Schubert, Heine y Friedrich, hoy no necesito palabras.

Frank Dicksee - "Romeo and Juliet"
Enter ROMEO and JULIET above, at the window
JULIET
Wilt thou be gone? it is not yet near day:
It was the nightingale, and not the lark,
That pierced the fearful hollow of thine ear;
Nightly she sings on yon pomegranate-tree:
Believe me, love, it was the nightingale.
ROMEO
It was the lark, the herald of the morn,
No nightingale: look, love, what envious streaks
Do lace the severing clouds in yonder east:
Night's candles are burnt out, and jocund day
Stands tiptoe on the misty mountain tops.
I must be gone and live, or stay and die.
JULIET
Yon light is not day-light, I know it, I:
It is some meteor that the sun exhales,
To be to thee this night a torch-bearer,
And light thee on thy way to Mantua:
Therefore stay yet; thou need'st not to be gone.
ROMEO
Let me be ta'en, let me be put to death;
I am content, so thou wilt have it so.
I'll say yon grey is not the morning's eye,
'Tis but the pale reflex of Cynthia's brow;
Nor that is not the lark, whose notes do beat
The vaulty heaven so high above our heads:
I have more care to stay than will to go:
Come, death, and welcome! Juliet wills it so.
How is't, my soul? let's talk; it is not day.
JULIET
It is, it is: hie hence, be gone, away!
It is the lark that sings so out of tune,
Straining harsh discords and unpleasing sharps.
Some say the lark makes sweet division;
This doth not so, for she divideth us:
Some say the lark and loathed toad change eyes,
O, now I would they had changed voices too!
Since arm from arm that voice doth us affray,
Hunting thee hence with hunt's-up to the day,
O, now be gone; more light and light it grows.
ROMEO
More light and light; more dark and dark our woes!
Enter Nurse, to the chamber
NURSE
Madam!
JULIET
Nurse?
NURSE
Your lady mother is coming to your chamber:
The day is broke; be wary, look about.
Exit
JULIET
Then, window, let day in, and let life out.
ROMEO
Farewell, farewell! one kiss, and I'll descend.
He goeth down
JULIET
Art thou gone so? love, lord, ay, husband, friend!
I must hear from thee every day in the hour,
For in a minute there are many days:
O, by this count I shall be much in years
Ere I again behold my Romeo!
ROMEO
Farewell!
I will omit no opportunity
That may convey my greetings, love, to thee.
JULIET
O think'st thou we shall ever meet again?
ROMEO
I doubt it not; and all these woes shall serve
For sweet discourses in our time to come.
JULIET
O God, I have an ill-divining soul!
Methinks I see thee, now thou art below,
As one dead in the bottom of a tomb:
Either my eyesight fails, or thou look'st pale.
ROMEO
And trust me, love, in my eye so do you:
Dry sorrow drinks our blood. Adieu, adieu!
Exit
(Si no funciona aqui )

"En la tranquila soledad del campo o a la orilla del mar, con su eterno murmullo, la contemplación del cielo transporta nuestras almas a esa paz de las regiones lejanas e infinitas que es ese grandioso y sublime espectáculo del Cosmos."
En otro tiempo y en otro mundo, cuando aun conservaba más ingenuidad que ahora y creía en Cenicientas que nunca perdían los zapatos de cristal, entró en mi vida un torbellino que descolocó todas las calabazas que pacientemente había amontonado a lo largo de años, ordenadas con pulcritud en pequeñas y seguras pilas. Unas Navidades quería hacerle un regalo, pero no valía un regalo cualquiera, tenía que ser algo tan especial que él (si, había un él), al abrirlo, rescatara una parte de mi, que le rodeara mi presencia cada vez que volviera al recuerdo de ese regalo. Recorrí la mayoría de las librerías de mi ciudad, no las comunes, sólo esas pequeñas librerías del ayer, alguna donde pudiera encontrar el tesoro de un libro antiguo.
Mi búsqueda se vio recompensada, encontré dos joyas. Le debo, entre otras cosas, el que me hiciera conocer a Camille Flammarion. De su pluma salieron esas perlas que busqué durante días. Al fin llegaron a mis manos, meras intermediarias, "Les Mondes imaginaires et les mondes réels" y "Contemplations scientifiques", han pasado los años y ya no recuerdo ni la editorial ni el año exacto, me queda en la memoria que las ediciones eran del siglo XIX y poco más. Espero que el siga disfrutando de ese penetrante olor a libro mil veces abierto y siempre viajero. También deseo creer que cuando alguna noche de insomnio los mire sobre un estante se acuerde, por un momento, de la mujer que se los ofreció a cambio de unos días en la Luna.
Camille Flammarion (26 de febrero de 1.842, Montigny-le-Roi - 3 de junio de 1.925, Juvisy-sur-Orge), es un personaje diverso y polifacético. Algunos de vosotros conoceréis la Editorial Flammarion, fundada por su hermano, Ernest, sin embargo Camille era, en el más completo sentido de la palabra, un visionario.
Sus comienzos, dentro de una familia humilde, nos enlazan con algún otro visionario que ya he comentado. A los 14 años llega a Paris y comienza a trabajar con el fotógrafo Nadar, dos años después de forma casual debido a una enfermedad que sufre, entra en contacto con el Doctor Fournier, al profesor le enseña su primer manuscrito de cosmogonía universal. Un mes más tarde, Camilla es admitido como alumno-astrónomo en el Observatorio de París que dirige por entonces el ilustre Le Verrier, descubridor del planeta Neptuno. En 1.862 se publica su primer libro "La Pluralité des mondes habités". El libro tiene un éxito considerable para la época, hasta Víctor Hugo le escribe desde Guernesey, el 17 de noviembre de 1862: "Los temas que usted trata son la perpetua obsesión de mi pensamiento, y el exilio que sufro no ha hecho otra cosa que aumentar esta meditación, que me coloca entre dos infinitos, el Océano y el Cielo...Siento inmediata afinidad con espíritus como el suyo. Sus estudios son mis estudios. Sí, crucemos el infinito: esa es la verdadera labor de las alas del alma."
En 1.883 fundó un observatorio astronómico en Juvisy-sur-Orge. En 1.887 fundó la Société astronomique de France, de la que fue su primer presidente y cuyo boletín mensual dirigía personalmente.
En su faceta de astrónomo destaca el hecho de acercar la astronomía a la gente, su gran labor divulgativa, que queda reconocida a través de la existencia en la Luna del cráter Flammarion, en Marte otro de igual nombre y el asteroide 1021 Flammario.
La influencia de Flammarion se extiende sobre el gran Jules Verne en su novela "De la Tierra a la Luna", que recoge ideas del astrónomo vertidas en "La Pluralité des mondes habités". Años después, el cineasta Abel Gance se basaría en una historia del astrónomo Camille Flammarion para narrar la historia de un cometa que va a colisionar con la Tierra y causar el fin del mundo, "La fin du Monde".
En 1.885 sostenía, anticipándose a Wells y a Bioy, que las almas de los hombres emigran a otros planetas y la diferencia real del tiempo astral permitiría sugerir que una estrella, quizá la más alejada del sistema solar, esté recibiendo en este momento las almas de las personas muertas hace cien o doscientos años. Aparece así Flammarion como heredero directo de la "Historia verdadera" de Luciano de Samosata, del viaje a la luna de "Orlando Furioso" de Ariosto, de Edmond Rostand con su Cyrano en la Luna o "Los primeros hombres en la Luna" de Wells.
En 1.891, Camille Flammarion declaraba: "Nuestro fin de siglo se parece un poco al del siglo precedente. El espíritu empieza a cansarse de las afirmaciones de la filosofía que se califica de positiva. Creemos adivinar que se equivoca... "¡Conócete a ti mismo!", decía Sócrates. Desde hace millares de años, hemos aprendido una enorme cantidad de cosas, excepto la que más nos interesa. Parece que el espíritu humano actual tiende, por fin, a obedecer la máxima socrática."
En su célebre estudio meteorológico "L'Atmosphère"narra su visión de la naturaleza y como entenderla:
"La naturaleza, estudiada racionalmente, es decir, sometida en su conjunto al trabajo del pensamiento, es la unidad en la diversidad de los fenómenos, la armonía entre todo lo criado, que difiere, por su forma, por su constitución propia, por las leyes que lo animan; es el todo (τό παυ) empapado en un aliento vital. El resultado mas importante de un examen racional de la naturaleza es distinguir la unidad y la armonía en esta inmensa reunión de cosas y de fuerzas, adoptar con un mismo celo lo que se debe á los descubrimientos de siglos anteriores y lo que es la obra del nuestro, analizar detalladamente los fenómenos sin dejarse abrumar por su magnitud. De esta manera puede el hombre hacerse digno de sus altos destinos; penetrando el sentido de la naturaleza, descubriendo sus secretos, dominando por medio del raciocinio, los materiales que se han recogido por medio de la observación."
Cierto es que se entusiasmó con el espiritismo (una vez al mes, Conan Doyle venía de Londres a visitar a Flammarion en el Observatorio de Juvisy y a estudiar con el astrónomo fenómenos de evidencia, de apariciones y materializaciones, por lo demás bastante dudosos. Flammarion creía en los fantasmas y Conan Doyle coleccionaba fotografías de hadas), que estaba convencido que el cometa Halley en su paso cercano a la Tierra, sembraría el caos y la destrucción, que creía Marte habitado por seres muy parecidos a nosotros. Pero la parte más sagaz e inteligente del hombre que fue, pervive, quedando guardados como anécdotas sus pequeños pecados de la imaginación.
Termina el año, seguramente puedo guardarlo en el cofre de los años vividos en el límite de velocidad (en algunos momentos he pensado que me quedaba sin puntos del carnet). Es curioso como algunos años pasan sin pena ni gloria por nuestro calendario vital, mientras que otros nos cambian la cabeza de sitio, la acomodan en cualquier parte y nos dejan pasear por los días sin cabeza. Gran parte de las ocasiones este "ir sin cabeza" va acompañado de otro curioso fenómeno, llevamos el corazón fuera del pecho, entre las manos, como una viscera ofrecida a algún Dios cruel. Asi he recorrido los meses, con la cabeza perdida en cualquier rincón y el corazón entregado. Logicamente con tal desaguisado era de esperar que tropezara más de una vez, cayendo por no ver el suelo y dejando que se lastimara lo que llevaba entre las manos. Lo mejor de todo es que no me arrepiento, por algún lugar oculto y secreto debe de andar mi cabeza y mi corazón sigue a la intemperie. Estoy pensando ponermelo sobre los hombros, a ver que pasa... Mientras seguiré esperando, aun creo en dragones, caballeros y princesas.
Y asi, con el corazón por cabeza, gracias a todos, por dejarme leer vuestros secretos, por compartir conmigo vuestro saber, por hacerme reir en muchas ocasiones, por conseguir emocionarme hasta las lágrimas en otras, por estar tan cerca en tanto espacio, por seducirme con vuestras palabras. Aunque sigo "descabezada", hago el esfuerzo de ponerme la cabeza en su sitio sólo para desearos Feliz Navidad.

Es sábado por la noche. La tarde se ha ido deslizando silenciosamente mientras mantengo un libro en las manos. Es "El pintor de batallas", tal vez Perez-Reverte ya no sea el que fue, pero ese libro me ha ido perdiendo por los caminos de una guerra circular. Faulques, derrotado, muerto, ejerce de maestro de ceremonias para presentarme a otros, que antes que el, han mirado cara a cara al caos, a la muerte, intentando encontrar una respuesta lúcida y diáfana. Ucello, Brueghel, Goya, Meissonier y así una lista innumerable, todos ellos acompañan a Faulques en su búsqueda, en la explicación del aleteo de la mariposa. Y alrededor, destacando como un fantasma del pasado, que en realidad viene a ser su presente, Markovic, con una tarea imposible porque ya esta cumplida. Y alguna mujer a pesar de su nombre, siempre en el recuerdo, Olvido, o una Carmen nueva. Pero yo no quería hablar de lecturas, hoy no. Decía que la tarde había pasado cuando él abre la puerta, con esa sonrisa franca se me acerca y me besa. Sé que tenemos planes, pero me cuesta levantarme del sofá, la pereza se ha adueñado de mí. Entonces dice las palabras mágicas:"Concierto de jazz". Corro como una cría, dejando la batalla de Faulques encima de la mesa, el fotógrafo puede esperar, abandonada al próximo reencuentro con sus páginas. Me visto y antes de que hayan pasado diez minutos, estoy feliz y radiante con la mano sobre el pomo de la puerta de la calle.
No es el típico local de jazz, íntimo y recogido. Es un salón amplio con fantástica acústica y en el que, para mi desgracia, esta prohibido fumar. Nos hemos quedado atrás, en la barra, esperando como dos adolescentes que apaguen las luces y empiece el milagro, la música.
No es una gran orquesta, son músicos de una ciudad pequeña, que tocan por verdadero amor a la música. Hoy tienen preparado a Bob Mintzer, saxofonista y compositor, con especial dedicación al saxo tenor.
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Siento su mano en la mía, y las notas se funden como nieve al sol de primavera, deslizándose por los recovecos de mi cabeza. Me dejo llevar, estoy en algún club neoyorquino de los años 50, la gente baila a mí alrededor, la orquesta desgrana su repertorio... Giro levemente la cabeza y le veo a mi lado, rozo sus labios, perdida en el tunel del tiempo, y... Siento su mano en la mía.