Facebook Twitter Google +1     Admin

La funámbula

En el alambre como sonámbula,
lectora de insomnios.



Tengo las hojas sueltas, desperdigadas, intentaré ir uniéndolas y que en el andar vayan casando unas con otras. Y si no combinan ni concuerdan tampoco importa, espero que la senda se descubra agradable mientras recogemos todas esas hojas.


El breve contrato

20111213202211-arnolfini.jpg

Esta afirmación que podría parecer una declaración de intenciones, incluso una provocación, "leo mucha poesía", es en realidad una razón vital y necesaria en los últimos tiempos. Mi pasión lírica se ha agudizado y, a veces, siento que voy a caer en un coma poético, que me derrumbaré recitando esos miles de versos que pueblan mi cabeza, atada a las vanguardias de la década y engranando, entre verso y verso, algún ensayo crítico. Y no, no vengo a escribir sobre otro poeta (aunque este mes centra toda mi atención uno, esperaré a terminar con el, con el libro, no con el autor, la “bardofagia” aún no se encuentra entre mis preferencias alimentarias). Todo esto viene al caso porque en esta marea en la que me veo inmersa me sacuden y revolucionan ideas estrambóticas, aunque tal vez no haya que achacárselas a la pobre poesía…

Venía pensando que el amor es como los contratos, según las obligaciones que engendran pueden ser unilaterales o bilaterales (sobre esta cuestión sobran ejemplos, ¿quién no se ha enamorado de forma unilateral? ¿cuántos amores no correspondidos pueblan nuestras vidas?). En función de las ventajas que se obtienen, onerosos o gratuitos (este caso yo creo que está íntimamente ligado al anterior, si son gratuitos y sólo una de las partes obtiene utilidad, es que de nuevo te has enamorado de quien no debías). Además los onerosos pueden ser conmutativos o aleatorios (aquí debería de presidir la idea de que la prestación a percibir este claramente determinada para cada una de las partes, sin embargo, a menudo nos movemos en el amor por el cenagoso pantano de la incertidumbre y, casi siempre, si acaba la incertidumbre es porque una de las partes pierde y la otra gana). También pueden distinguirse, según su naturaleza, entre contratos principales y accesorios (aquí basta con que os diga que los accesorios se denominan también contratos de garantía, en innumerables ocasiones hemos oído esas promesas que después son barridas como las hojas del otoño). Como no quiero alargarme con mi disertación jurídico-amorosa sólo señalaré que, entre otras clasificaciones, pueden ser formales o no formales (esta distinción es intrínseca a cualquier relación sentimental) o bien, públicos o privados (¡casémonos! o ¡ya estoy casado!). Y así hasta el infinito.

Todo esto me hace cuestionarme el amor, qué es lo que en realidad esperamos de ese sentimiento, qué estamos dispuestos a dar, qué implicación esperamos del otro y, sobre todo, de nosotros mismos. Aunque si acaso he llegado a alguna conclusión es que yo sólo firmo contratos en precario y aleatorios…

Por supuesto nada mejor hablando de amor y contratos que traer “El matrimonio Arnolfini” de Jan Van Eyck, pintura repleta de simbolismos y en la que se recreaba la celebración de un contrato, matrimonial, pero contrato.

Etiquetas: , ,

13/12/2011 20:27 ladydark #. Domadores Hay 4 comentarios.

El tiempo es un laberinto

20111203194433-marc-franz-bosque.jpg

 

Siguiendo los impulsos del acróbata que habita en mí, me lanzo sobre la hoja en blanco del ordenador, convertida en el alambre sobre el cual transitar. En un año la vida te zarandea en demasiadas ocasiones para que pretendas hacer como si no hubiera pasado nada, y como en una hermosa contradicción, vuelvo a encontrarme en el mismo punto de partida. Releo lo último que dejé aquí y podría suscribirlo hoy palabra por palabra. Me gusta esa sensación, el reconocimiento de lo propio, y, sobre todo, la emoción de tener las ventanas abiertas de par en par.

En este año he leído casi un centenar de libros, he conocido a bastantes personas, me he enriquecido en sentimientos y palabras, he crecido (sólo por dentro, bueno, tal vez por fuera un par de kilos) y he mantenido indelebles algunas de las cosas que me conforman. Nada fuera de lo corriente, lo mismo que cualquiera que me lea.

Y por no perder buenas costumbres, acabé con poesía y con poesía continuo. Hace apenas dos meses Tomas Tranströmer recibió el Premio Nobel de Literatura. Que un poeta salga a la luz siempre es un motivo de alegría, en este caso doble, ya que Tranströmer ha sido un desconocido incluso para los lectores habituales de poesía. Yo no había leído más allá de unos cuantos poemas sueltos en páginas de la red, pero un día magnífico en el Festival Eñe propició que conociera a Carlos Pardo, autor del prólogo de El cielo a medio hacer, y desde entonces el poeta sueco ha encontrado cobijo en mis manos. Es difícil explicar como un anciano sueco encuentra su eco en mí, en la distancia del tiempo y el espacio, pero eso es parte del misterio de la poesía, nada nos es extraño. Me gusta el nuevo Nobel, es limpio y puro, sus versos son sencillos en el exterior, pulidos, y sin embargo, llenos de sutiles imágenes. Bucear entre sus palabras es también abrir una puerta a dejarte invadir por una melancolía oscura no exenta de esperanza, como una moneda de Jano, como el hombre en definitiva (entresaco de sus versos: “Cada persona es una puerta entreabierta / que lleva a una común habitación”). Os dejo uno de sus poemas en prosa (me costó mucho elegirlo, me entusiasman tantos…), disfrutad de Tomas Tranströmer dejaros seducir y recordad, como él mismo dice:”lo escrito no se puede retirar”.

MADRIGAL

Heredé un bosque oscuro al cual rara vez voy. Pero llegará el día en que muertos y vivos cambien de sitio. Entonces, el bosque se pondrá en movimiento. Aún nos queda esperanza. A pesar del trabajo de numerosos policías, el crimen más grave queda sin resolver. Heredé un bosque oscuro, pero hoy camino por otro bosque, el claro. ¡Todo lo viviente que canta serpea se sacude y repta! Es primavera y el aire es muy intenso. Me he graduado en la universidad del olvido y tengo las manos tan vacías como la camisa que cuelga en la cuerda.


Etiquetas: ,

03/12/2011 19:49 ladydark #. Equilibristas Hay 4 comentarios.

Borrachera de vivir

20110123191039-henrimatisse.laventana.1905.jpg

Apenas ayer escribía sobre la necesidad de hablar de mi entre estas hojas sueltas del cuaderno olvidado. Hoy me da la oportunidad un candil que brilla entre las demás luces que me acompañan. Quizás sea por su humildad o, tal vez, porque el aceite que prende en su interior nunca deja de fluir. Blas de Otero me empuja a escribir, llega calladamente a mis manos este poema suyo:

Dentro de poco moriré.
El zafarrancho de mi vida
toca a su fin. El alma está partida,
y el cuerpo a punto de partir. Lo sé.

Amé la vida, sin embargo.
Bien sabes tú que la amé mucho.
Aunque me expulsen de la vida, lucho
aún. Ancho el amor y el dolor largo.

Veo los ríos, me conmueven.
Contemplo un árbol, quedo absorto.
El mar inmenso me parece corto
de luces frente a muertos que se mueven.

He caminado junto al hombre.
Participé sus arduas luchas.
Muchos han sido los fracasos; muchas
más las conquistas que no tienen nombre.

Dentro de poco moriré.
Aqui esta todo mi equipaje.
Cuatro libros, dos lápices, un traje
y un ayer hecho polvo que aventé.

Esto fue todo. No me quejo.
Sé que he vivido intensamente.
(Demasiado intensamente.) Enfrente
está el futuro: es todo lo que os dejo.

(“Penúltima palabra” del poemario “Hojas de Madrid con La galerna”)

Estos versos forman parte del legado inédito de Blas de Otero a su muerte. Han esperado treinta años desde su desaparición para ver la luz. Su último amor, Sabina de la Cruz, ha sido la editora y por fin, en el 2010 ha sido publicado. Escribía el autor a Sabina: “Cuando yo muera, tú te sentarás a la mesa con el pelo entrecano releerás mis papeles, mis cuadernos, mis desdichas”. Y Sabina cumplió las palabras de Blas de Otero.

Yo creo que todos quisiéramos dejar palabras como estas escritas en tinta indeleble en nuestras vidas, conmover el corazón de los demás con ellas y sentir que hemos vivido demasiado intensamente.

Mediada mi vida (siendo sinceros seguramente traspasado ese umbral de la mitad, el tabaco y el estrés no ayudan a alargar los años por vivir) reflexiono sobre ella. No sé si he vivido intensamente, sólo puedo decir que nunca dejé pasar una oportunidad, y si así ocurrió, es que no era “mi oportunidad”. He conocido los pozos negros que siempre tienen salida y los amaneceres brillantes que están cercados de sombras. He caído mil veces y mil una me he levantado para empezar de nuevo, he bebido las doscientas copas del dolor y las cuatrocientas de la dicha (siempre puedo contar más alegrías que penas). Y lo mejor de cuando miro atrás es saber cuanto queda por delante, saber que el camino aún me aguarda con otras mil aventuras y desventuras, que aún me quedan muchas copas que beber en esta borrachera que es vivir.

Y tampoco sé la razón pero en esta mañana de frío de enero, esos días en que menos apetece abrir las ventanas para que no escape el calor de la casa, me he levantado y he corrido los postigos de mis ventanas, la luz ha entrado levantando la oscuridad de los rincones y cuando el sol se reflejaba nítido en las paredes, he abierto de par en par las ventanas dejando que el soplo fresco del aire de este invierno borrara todo el polvo acumulado en los muebles. Y he sentido la necesidad de contarlo… ¡Qué cosas!

Etiquetas: ,

23/01/2011 19:13 ladydark #. Equilibristas Hay 7 comentarios.

Libros, siempre libros...

20110122212258-brautigan-manas.jpg

Me recuerda C. que prometí dejar constancia de mis reseñas en el cuaderno (claro que no hay que olvidar que su última anotación veleidosa fue el año pasado...). Ahora que han terminado las "malditas Navidades" es un buen momento para abrir más libros, y aunque dos reseñas podrían significar dos anotaciones en este pobre cuaderno olvidado, estamos de rebajas y voy a ofrecer un dos por uno.

El primer libro, de cuidada edición y de autor completamente desconocido para mi hasta que empecé a perderme en sus páginas, es "Un general confederado del Big Sur", de Richard Brautigan. Merece la pena sumergirse entre las páginas del sur más profundo y dejarse llevar por el humor surrealista que rezuma cada una de las situaciones que nos cuenta Brautigan. Una historia de perdedores y seres marginales enfrentándose desde el absurdo a la vida.

El segundo es "Sospecha" de José Ángel Mañas, una novela negra con ritmo de película americana de los cincuenta. Todo transcurre en un Madrid cercano y conocido para todos los que vivimos en esta ciudad que tiende a la locura. Y de eso se nutre la historia, de emociones, sinrazones, pasiones y odios. Entretiene y hace desear saber el desenlace pero cuando llegas a este te quedas con la impresión de que al autor le han dicho que seiscientas páginas es mucho para una novela y él se ha puesto a recortar, dejando una factura descriptiva impecable que se rompe en las últimas treinta páginas. El resto, muy bueno.

Cumplidos mis deberes me dan ganas de escribir más de mi, pero eso habrá que dejarlo para otro día, por ahora, sigo más viva que nunca.

Etiquetas: ,

22/01/2011 21:23 ladydark #. Equilibristas Hay 4 comentarios.

El descubrimiento de la poética

20101114121427-yokotik.jpg

Lo sé, no tengo fuerza de voluntad, se me pasan por la cabeza mil ideas que plasmar en este cuaderno y voy dejándolas olvidadas en un fondo de armario que parece no tener fin. En estos últimos meses he decidido dar un empujón a mis ganas de escribir, aunando mi pasión por la lectura con el deseo de transmitir. La oportunidad me la ha dado Anika entre libros. El sistema es sencillo, yo leo y luego intento contar que he leído, que he sentido al leerlo, teniendo cuidado de no desgajar el contenido de mi lectura por entre las palabras y, sobre todo, de no dejarme llevar por ese lirismo que marca lo que escribo. Esta segunda parte ha sido la más difícil, pero creo que he conseguido algunas de las metas que me propuse cuando comencé esta andadura.

La primera reseña ha sido "Yo, Kótik Létaiev" y, como en este cuaderno si puedo dejarme llevar, os diré que es fantástico. Nunca había leido a Andrei Bieli, y enfrentarme a él con las páginas que la editorial Nevsky Prospects ha impreso por primera vez en castellano, una experiencia dulce y poética.

Y si quereis saber más, "Yo, Kótik Létaiev" os espera... Ahora ya soy una rusófila confesa.

Etiquetas:

14/11/2010 12:16 ladydark #. Prestidigitadores Hay 6 comentarios.

Y comencé a volar

En la Fundación Canal podemos disfrutar estos días de la exposición "Los límites de la transparencia". En ella se recogen 34 obras de Jorge Oteiza, las que componen el llamado "Propósito experimental" y con las que obtuvo en 1.957 el Primer Premio de Escultura de la IV Bienal de São Paulo (Brasil). En esta etapa de su carrera Oteiza trabaja en la experimentación escultórica basada en la definición y articulación de unidades abiertas o livianas para la activación espacial a partir del uso del vacío y lo negativo, y de la desaparición de la expresión a través de lo receptivo y lo quieto. Este proceso, desarrollado por medio de pequeñas maquetas en materiales como la tiza y que conforman el Laboratorio Experimental, acabará plasmado en esculturas realizadas en piedra y en construcciones hechas a base de finas chapas de metal ordenadas en familias experimentales: Desocupación de la esfera, Apertura de poliedros, Construcciones vacías, Cajas vacías o metafísicas.

El final lógico para Oteiza de este proceso de desmaterialización, de síntesis, de vaciamiento de la escultura son sus esculturas mínimas y vacías realizadas entre 1958-59, en ese momento el artista decide dar por concluida su trayectoria escultórica, abandonando la escultura.

Decía el artista: "A mayor masa, a mayor proporción de materia tangible de escultura, de poderosa apariencia de escultor, corresponde un espacio libre más indiferente, o totalmente ajeno a la misma obra. A la inversa, a escultura menos complicada, un espacio libre más activo. Justifico en parte así, con esta simple observación, el carácter de la obra que envío. En ella me planteo la naturaleza estética de la estatua como organismo puramente espacial, exactamente, la desocupación activa de la estatua por fusión de unidades formales livianas".

De entre las esculturas que se recogen en la muestra destaca "Flotación. Escultura lunar", en la que se observa la influencia del suprematismo de Malevich, reduciendo al mínimo los elementos, donde sólo actúan como notas discordantes de ese minimalismo los tres apoyos necesarios para la sustentación de la escultura.

Oteiza - Malevich

En "Apertura por conjunción de dos cuboides vacíos" también se recogen influencias de Mondrian, en busca del arte puro, de la abstracción geométrica. (La escultura de Oteiza es en caliza blanca pero esta es la única imagen que he podido encontrar).

Oteiza - Mondrian

Por último me han impactado sus "Cajas metafísicas", "Homenaje a Fray Angélico" y "Homenaje a Leonardo", tal vez porque en ellas se contiene el espíritu de Oteiza, su fe.

Oteiza homenajes

El mismo Oteiza nos da las claves de su obra: "Odio la obra de arte. El arte no está en las esculturas está en otro sitio. Mis cajas metafísicas son las latas vacías con las que me he alimentado. [...] La poesía es lo que me cura, lo que me quita la angustia y me devuelve el equilibrio. La poesía es mi marcapasos.".

 Y termino con un retazo de un poema del escultor :

"Toco mi soledad como esas maderas mojadas

que dejan altas mareas en las playas.

Es frecuente encontrarnos con un perro que ha sido abandonado

yo soy ese perro abandonado

larga mancha mi corazón hormiguero de sombra y vino

ángel de ahuecada madera con sus dos manos de trompeta."

(Nota al margen, el box y blogia no se llevan bien, ¿alguna página tipo box para subir archivos? Gracias)

Etiquetas: ,

08/03/2010 00:14 ladydark #. Prestidigitadores Hay 7 comentarios.

Y me muero por volver

Valdría un "Y decíamos ayer" pero me cuesta volver después de casi dos años con una frase tan concisa, tan pequeña. Aunque es la realidad, ha pasado el tiempo, la vida, y apenas ha cambiado nada. Estoy, como siempre, donde elegí estar. Me ha costado mucho dar este paso. No sabía como comenzar, en que punto de la historia añadir nuevas hojas a este cuaderno. Algunas noches me he paseado por él, sintiéndole como algo extraño y lejano a mí, costándome el reconocerme en muchas de las notas que lo pueblan. He vivido en una especie de amnesia, olvidada de las palabras, toda mi vida impregnada de un sentimiento único que no me dejaba respirar ni una letra. Poco a poco, he ido recuperando la que soy, poco a poco he vuelto a tener ganas de contar, de dejar que los dedos paseen por este viejo teclado. Me he sorprendido algunos días imaginando como podría ser una anotación sobre aquella pintura que me miraba, sobre el poema que dejo un rastro de hormigas en mi piel, sobre la canción que cantaba el chico de la playa. Y empecé a añorar las hojas sueltas, deseé volver atrás y poder escribir "Y decíamos ayer". Del deseo a la acción han pasado meses, dándole vueltas a escribir en otro sitio porque aún me sentía como una ladrona de espacios, porque este era el alambre de la funámbula y yo no era ella. Hoy me siento de nuevo la funámbula, siempre en el alambre, en el filo de la verdad y la mentira, de lo posible y lo imposible, de lo trágico y lo grotesco.

Y si, soy la misma, volveréis a leer sobre pasión, sobre sentimentalismo, sobre emociones y muy poco raciocinio, seguirá sin haber lógica ni cerebro, es mi naturaleza. Volverán a poblar los fantasmas de los suicidas las páginas del cuaderno, los románticos incurables dejarán su tinta indeleble, los ilusos constructores de castillos en el aire me acompañarán, mis obsesiones y mis fobias pugnarán por escapar de la cárcel de mis palabras, mis amores derribarán las tapias de la corrección.

Me siento como el hijo pródigo, hoy más que nunca este cuaderno no es un hijo, es un padre que me vuelve a acoger después de la travesía del desierto, no puede vivir en la arena quien nació para resistir el embate de las olas.

Bienhallados, sigamos con la espiral.

02/03/2010 20:21 ladydark #. Equilibristas Hay 8 comentarios.

Los jinetes sin corazón

20080508000055-cranepic2.gif

Demasiado tiempo durmiendo el sueño de los justos, es la hora de hacerle salir a la pista del circo, señoras y señores con ustedes: Stephen Crane.

 

EN EL DESIERTO

En el desierto

Vi una criatura, desnuda, bestial,

Que, en cuclillas sobre el piso,

Sujetaba su corazón con sus manos

Y comía de él.

Dije: "¿Está bueno, amigo?

"Es amargo - amargo," contestó;

"Pero me gusta,

Porque es amargo,

Y porque es mi corazón."

IN THE DESERT

In the desert

I saw a creature, naked, bestial,

Who, squatting upon the ground,

Held his heart in his hands,

And ate of it.

I said: "Is it good, friend?"

"It is bitter - bitter," he answered;

"But I like it

Because it is bitter,

And because it is my heart."

 

No esta mal para empezar ¿verdad?. En realidad sólo es un aperitivo, Stephen Crane (1.871-1.900) necesita muchas lecturas. Nacido en Newark su padre era un pastor metodista cargado de hijos (él sumaba el número catorce). Mal estudiante, recorrió colegios y universidades de forma irregular hasta que empezó a trabajar como periodista en Syracuse y después en Nueva York como reportero de calle. Fruto de ese trabajo fue su primera novela, con poco éxito, "Maggie, una chica de la calle" donde describía los bajos fondos neoyorkinos que tan bien conocía. Al año siguiente, con tan sólo veinticuatro años, publicaría la novela que le daría el reconocimiento "La roja insignia del valor". En ella describe tres días de la vida de un soldado de La Unión en la Guerra de Secesión americana. Seguramente hay un antes y un después en la literatura "de guerra" con esta novela, con Crane se humaniza, cuenta de forma descarnada y franca el paso de la juventud a la madurez a través del horror. Su protagonista quiere ser un héroe, se cuestiona su propio valor y termina por entender lo insignificante de su vida. Sólo otro grande como Huston podría atreverse a llevarla al cine.

Gracias al éxito de "La roja insignia del valor", Crane es contratado para cubrir la guerra entre Grecia y Turquía en 1.897, pero sobre todo la guerra del 98 en Cuba. Allí y con su figura emerge lo que actualmente conocemos por periodismo de guerra, la importancia del hecho observable. Hasta Crane se escribía sobre las guerras desde la silla del periódico, a partir de él los fotógrafos y reporteros comprendieron que hay que estar dónde ocurre el hecho, vivirlo para contarlo, el famoso compromiso con la realidad. Toda esta experiencia vital quedará volcada en "Heridas bajo la lluvia".

Pero no se conformará el joven con Crane con la novela, los cuentos o los artículos periodísticos, también da forma a un conjunto de poemas breves e intensos como el que encabeza esta anotación perteneciente a "The black riders".

Stephen Crane vivió rápido e intensamente, murió a los 30 años de tuberculosis y de él dijo Joseph Conrad "Stephen Crane posee los ojos de un ser que no sólo ve visiones, sino que es capaz de cavilar sobre ellas con algún fin". Otro seductor visionario que pasa por esta pista circense, espero que los jinetes negros sigan cabalgando aunque les falte el corazón.

Etiquetas:

08/05/2008 00:02 ladydark #. Domadores Hay 12 comentarios.

Si se me diera el olvido (Fiebre y lanza)

20080407211646-turostromanana.jpg

Cuando se publicó "Veneno y sombra y adiós" de Javier Marías, después de leer las elogiosas críticas que acompañaban su lanzamiento pasé por la librería para comprarla. Recordaba haber leído del mismo autor "Corazón tan blanco", aunque en mi memoria aparecía desdibujada su trama. Con la novela en la mano y a punto de pagarla me dí cuenta de que ese libro formaba parte de una trilogía y no era justo empezar por el final, así que retrocedí y cambié mi opción, cogí "Tu rostro mañana. 1 Fiebre y lanza", comienzo de la trilogía de Marías. No sé si hubiera acertado de no haberlo hecho de esta manera, pero puedo aseguraros que hacia mucho tiempo, demasiado seguramente, que un retazo de literatura no me empujaba a leer con un lápiz en la mano, subrayando, escribiendo en los márgenes del libro, acotando ideas, dejando notas para posteriores búsquedas. La mayor satisfacción que una novela puede darme como lectora es esta, sentir vida que traspasa la ficción y a la vez, sentir que formo parte de la trama, en una doble vía que fluye ligera.

Desde el principio, antes de abrir una sóla de sus páginas me quedé aferrada a su título "Tu rostro mañana", intentando explicarme el por qué de esa llamada de atención. Javier Marías toma el título de Shakespeare, "Enrique IV", segunda parte, acto II, escena II:

"What a disgrace is it to me to remember thy name! Or to know thy face tomorrow!"

Y, si como dicen, la primera frase de una novela puede delimitar el camino entre el éxito y el fracaso, para mi Marías iba camino de la gloria:

"No debería uno contar nunca nada, ni dar datos ni aportar historias ni hacer que la gente recuerde a seres que jamás han existido ni pisado la tierra o cruzado el mundo, o que sí pasaron pero estaban ya medio a salvo en el tuerto e inseguro olvido"

El escritor hace un intento en contra de su propio interés, establece las bases que dinamitará a lo largo de la novela, donde contará y contará, no parará de contar, de narrar, jugando con el lector a enseñar sin mostrar, a que vislumbre la verdad de la mentira.

"Hablan los libros en mitad de la noche como habla el río, con sosiego o desgana, o la desgana la pone uno con su propia fatiga y su propio sonambulismo y sus sueños, aunque esté o se crea muy despierto."

El protagonista, la voz que no cesa, es Jacques Deza, pero no sólo Jacques, también es Jacobo, James o Yago. Ha vuelto a Londres, dónde residió tiempo atrás como profesor en Oxford, después de su divorcio. Es reclutado para un equipo secreto del Servicio de Inteligencia, las personas que forman parte de ese equipo tienen un don, predicen que hará cualquier persona en el futuro, como se comportará. De esta forma la novela gira sobre la confianza y la traición, la palabra y el secreto, la realidad y la mentira, el azar y el tiempo. Y bajo el hilo de las reflexiones de Deza y sus interlocutores se desliza la guerra y la muerte, crímenes no resueltos y batallas perdidas.

"Las mentiras son las mentiras, pero todo tiene su tiempo para ser creído."

"La verdad se vuelve inverosímil a veces con el paso del tiempo; se aleja, y entonces parece fábula, o ya no más la verdad."

Deza recuerda en un momento concreto las palabras de su padre, "...lo interesante y difícil, lo que puede valer la pena y lo que más cuesta, es seguir: seguir pensando y seguir mirando más allá de lo necesario, cuando uno tiene la sensación de que ya no hay más que pensar ni nada más que mirar, que la secuencia está completa y que continuar es perder el tiempo. Lo importante está siempre ahí, en el tiempo perdido, en lo gratuito y en lo que parece superfluo...", esta reflexión será de alguna manera el impulso de Deza, no basta con las apariencias, lo que quieres ver está siempre delante de ti, "quien está dispuesto a ver, al final ve casi siempre".

La novela deja abiertas puertas como corresponde a algo inacabado, enigmas (una mancha de sangre anónima, una mujer que pasea con un perro) que podemos intuir por las pistas que el autor nos ha ido dando, nunca de forma clara y fehaciente, siempre por medio de recorridos ocultos. Podría parecer una novela de intriga aunque no lo es, sin embargo, lo parece... la apariencia.

"Calla, calla y entonces sálvate", este es el mantra que Jacques Deza se repite, en el silencio está la salvación y por ello, nunca deberíamos contar nada.

Mientras tanto acabo de empezar a leer "Tu rostro mañana. 2 Baile y sueño", ya os contaré porque siempre merece la pena pese a que Javier Marías diga, "y a qué tanto sueño y, aquel rasguño, mi dolor, mi palabra, tu fiebre, y tantas las dudas, y tal tormento."

Etiquetas:

07/04/2008 21:16 ladydark #. Malabaristas Hay 13 comentarios.

Atrapados en el hielo


share your files at box.net

Hace unas semanas recorrí un viaje fascinante en el Museu Marítim de Barcelona. Algunos años atrás alguien me hablo por primera vez de Ernest Shackleton, me sedujo su vida, sus aventuras de novela de Verne. Creo que es último "explorador" entendido como aquellos hombres que se embarcaban con el único afán de descubrir e investigar lo desconocido. Y también me parece que vivió la última aventura real, al estilo de los siglos XVIII y XIX. Enamorado y cautivado por la Antártida su primer viaje lo realizó acompañando a Robert Falcon Scott en 1.901. Pocos años después se embarcaría en otra expedición antártica, la Nimrod, en la que lograron la localización del polo sur magnético. Y por fin en 1.914 parte de Londres la expedición Endurance, llamada así por el barco en el que la emprendieron. La exposición del Museo Marítim versa sobre la odisea del Endurance. Desde su comienzo la expedición destila un aroma de epopeya con el ya famoso anuncio que publicó Shackleton en la prensa británica para reclutar a los integrantes:

"Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Mucho frío. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito".


share your files at box.net

Pero no creo que fueran conscientes de la crueldad y de las situaciones extremas en que se verían envueltos. El objetivo de la expedición era atravesar la Antártida desde el Mar de Weddell para llegar al Mar de Ross.


share your files at box.net

En septiembre de 1.914 llegan a la costa de Georgia del Sur, donde tienen que parar durante un mes debido al mal tiempo. La banquisa o agua de mar congelada que forma una capa de hielo flotante impedía continuar viaje. Por fin en diciembre retoman su viaje, atravesando por entre los canales o vías que se abren en la capa de hielo. En enero el Endurance se encuentra completamente atrapado en el hielo del Mar de Weddell sin vía de escape posible. Aguantan dentro del barco hasta octubre de 1.915 en que el Endurance, escorado y sometido a la presión del hielo, deja de ser seguro. Escribe Shackleton en su diario:

"La posición es 69º 5' de latitud Sur, 51º 30' de longitud Oeste. La temperatura -20º C. una delicada brisa del sur sopla y el sol brilla en un claro cielo. Después de largos meses de ansiedad y tensión, después de momentos en los que la esperanza afloraba y momentos en los que el futuro se nos presentaba negro, nos vemos obligados a abandonar el barco, que se encuentra destrozado y sin posibilidad de reparación, estamos vivos y bien, y tenemos víveres y equipamiento para alcanzar nuestro objetivo. Nuestro objetivo es alcanzar tierra con todos los miembros de la expedición. Es duro escribir lo que siento."


share your files at box.net


share your files at box.net

Los 28 hombres que componían la tripulación desembarcan y establecen un campamento sobre el hielo, poco después el Endurance se hunde. A partir de este punto su viaje es cada vez más penoso y arriesgado. Deciden avanzar por la banquisa hasta la Isla de Paulet arrastrando todos sus enseres y tres botes salvados del Endurance. Sin embargo también tienen que desistir de esta tentativa y optar por quedarse sobre el hielo, flotando a la deriva en espera de que las corrientes marinas les lleven hacia el norte. En abril de 1.916, debido al aumento de temperatura, la masa de hielo empieza a fragmentarse y se embarcan en los pequeños botes con los que consiguen llegar por fin a tierra firme, la Isla Elefante. No acabarían allí las penalidades ya que estaban aislados y sin posibilidad de recibir ayuda. Shackleton toma la decisión de coger uno de los botes y junto al comandante del Endurance, Worsley, el segundo oficial, Crean, y los marineros, MacCarthy, McNeish y Vincent, se embarca rumbo a la isla de partida, Georgia del Sur, para conseguir ayuda. Salieron el 24 de abril y tocaron tierra el 15 de mayo. Fue un viaje horrible, sin apenas provisiones, sobre un bote ballenero y que sólo pudieron llevar a término gracias a la pericia de los hombres que iban en él. Por último, una vez llegados a Georgia del Sur, cruzaron 40 kilómetros en menos de dos días por paisajes helados y glaciares hasta conseguir ayuda en el puerto ballenero de Stromness.


share your files at box.net

Durante meses Shackleton intenta desesperadamente el rescate del resto de la expedición, el 30 de Agosto de 1916, a bordo del remolcador chileno Yelcho, Shackleton consigue llegar a la Isla Elefante. Desde cubierta cuenta los hombres que se ven en la playa, veintidós, todos. Habían sobrevivido en la isla 105 días.

Aunque esta aventura tiene motivos propios más que sobrados para engrosar la lista de los "grandes viajes", parte de su gran difusión y reconocimiento esta en las fotos que Frank Hurley, fotógrafo australiano, consiguió de aquel suceso. La exposición se centra en el material de Hurley que da una idea veraz y real de lo ocurrido. Estos negativos llegan ahora hasta nosotros gracias a la valentía y también tozudez de su autor que estuvo a punto de perder la vida por conservarlos.

Perdonadme por lo extenso de la aventura, en el fondo yo sólo quería recomendaros la exposición pero creo que terminó la semana pasada, en cualquier caso podéis acceder al material de Hurley en la red y merece la pena contemplar su visión de uno de los últimos parajes no domesticado por el hombre, verdaderamente naturaleza salvaje en estado puro. Además os recomiendo pasear por el Museo, es fantástico, repleto de prototipos y maquetas, cartografía, instrumentos de navegación, mascarones e incluso una réplica a tamaño real de la Galera Real de Don Juan de Austria, nave capitana de la Batalla de Lepanto. Por último destacar su perfecta ubicación en las Reales Atarazanas, conjunto histórico construido entre los siglos XIII y XIV, bien conservado y restaurado.

Etiquetas: , ,

01/03/2008 02:10 ladydark #. Domadores Hay 20 comentarios.




Temas

Archivos

Enlaces

http://funambula.blogia.com

Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras

Contrato Coloriuris