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La funámbula

Rumor de besos nocturnos

<h3>Rumor de besos nocturnos</h3>

Quijote: Quiero un beso.

Zingarella: Eso me ha hecho pensar en algo muy material, no me vale.

Quijote: Sí te vale, descríbemelo.

Zingarella: ¿Qué pasa por tu cabeza cuando alguien te pide un beso? De repente recuerdas todos los besos dados, que te saltan como chispas de un encendedor, calentando la memoria de un pasado cercano aún. También recuerdas mil besos perdidos, esos que nunca llegaron a ninguna parte, que se olvidaron entre noches sin luna y kilómetros de mareas en el asfalto de carreteras.
¿Cual describirías? ¿El real o el imaginado?

Quijote: Ambos se entremezclarían, se darían un beso de tornillo, el real y el imaginado. El deseo se hace inversamente proporcional a la distancia de los labios, que parecen haber llegado desde las antípodas de la noche y el día.

Zingarella: En el beso imaginado nos reconocemos en la distancia que no miden las manos, que no miden los brazos. Surge leve, apenas un soplo que quema los labios, anunciando hogueras futuras, quemando sin madera que arda.
En el beso real los brazos se encuentran y los labios son el combustible de la hoguera, cada suspiro en la boca del otro, el oxígeno que la alimenta.

Quijote: ¿Traspasamos las almas en los besos?

Zingarella: Según su manera, hay besos que llevan el alma, el cuerpo y hasta la historia de uno, esos besos en los que perdemos el sentido, cuando el mundo gira y nosotros permanecemos aferrados a una lengua.
¿Se besan las almas?

Quijote: En los besos se hallan los deseos, a veces las ansias, siempre los quieros, juegan a su alrededor los futuros y los pasados, habitados por el calor y los torbellinos, rechazados por el frío y la calma, pequeñas tempestades en miniatura...

Zingarella: Tengo otra pregunta que me acecha, hoy más que otros días.

Quijote: Veamos...

Zingarella: ¿Por qué la magia es un hilo fino que parece resistente mientras dura el hechizo y de repente se rompe y cuando menos lo esperas se rehace como truco de ilusionista ante tus ojos?

Quijote: La respuesta es...


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11 comentarios

Javier Luján -

Besar es algo así como volver a nacer en la boca de otro.
Un beso, Lady.

Mujer con Piernas -

Si supieramos convertir en algo sólido ese hilo el hastío habría invadido nuestras vidas.


churra -

..."Yo que tanto he besado me quedo sin duda con los besos que no di..."
Un besazo para ti.
(que bonito chica)

Vere -

Que mejor forma de empezar el año.
Preciosa joya de amor:
esto humildemente escriue
el que por ti muere y viue 55
pobre, aunque humilde amador.

Kurtz -

Porque sino no sería magia sino vulgar realidad.

"...el deseo se hace inversamente proporcional a la distancia de los labios..." Qué cierto es esto.

Un beso

Charles de Batz -

Lo mejor de nosotros lo guardamos en los besos, sean de la especie que sean.

La más brillante de las fortunas para este año, Lady.

Salud

peggy -

A mi me gustan los besos carnivoros ..la magia del beso nunca se sabe como aparece o desaparece por eso es un misterio que nos gusta

Jafatron -

Precioso tema, lady. Creo que sería casi imposible catalogar todos los tipos de besos atendiendo a lo que uno quiere transmitir o lo que uno espera recibir al darlos.
Besos lady, espero que sigas con este ritmo. Te ha sentado bien empezar el año.

Vailima -

qué buenos los besos. Los hay de todos los sabores y regustos. Y una se relame después de un buen beso. No importa la hora. No importa el lugar. Sólo importa con quién.
besos, lady. Muchos y buenos.

ladybrigh -

Quijote:
LLega el esperado y debes apagar las luces, hacer silencio, que el cuarto se convierta en la llanura, o el océano, o cualquier lugar inmenso donde él comprenda que es dueño y libre, como Dios, y que como Dios puede disponer de tu riqueza, que no es contante, que no se guarda en cofres o cajas fuertes.
LLega el esperado.Debes permitidle que se tienda sobre el cuerpo tuyo, que no es tuyo ni es cuerpo, sino dádiva.
Y después, dejarlo que se marche. Y no es de lamentar que cualquier noche desaparezca. Es mentira que un hombre se marche después de haber venido.
El que viene un día, aunque no lo sepa, viene para siempre.



Por cierto, de quién esa música lady? Podrías ofrecer algún dato más?

C. Martín -

Sólo me arrepiento de los besos que no he dado (ésto tiene que ser de Sabina, fijo :-)

Qué bonita la música, lady.
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