Blogia
La funámbula

El virus literario

Me hace ilusión, que queréis que os diga, mi primer “meme” y ¡encima es literario! El estupendo narrador de historias Charles me manda una invitación, y la abro y desato como si fuera un regalo en una caja con lazo rojo.

El “meme” en cuestión consiste en:

“reproducir el quinto párrafo de la página 123 del libro que esté leyendo en este momento”

Y bien que lo siento por vosotros… el libro que estoy leyendo andaba de estante en estante desde tiempo inmemorial, esperando la ocasión propicia (que cuando se trata de horror nunca nos llega). Pero con el nuevo año le di la oportunidad de dejar de mirarme acusadoramente desde una de las librerías. Normalmente compagino más de un libro pero en este caso he dejado aparcadas mis costumbres, creo que le debo una visita en solitario y con total atención.


share your files at box.net

“Archipiélago Gulag” de Alexandr Solzhenitsyn, que, como era de esperar, me esta resultando duro y cruel, pero la toma de contacto con la realidad vivida por otros seres humanos es necesaria en muchas ocasiones para darnos cuenta del valor de nuestra pequeña vida.

No quiero extenderme sobre el libro (sobre todo porque no lo he terminado), y os transcribo una parte del párrafo primero, en esa página en concreto sólo hay dos párrafos, así que me tomo la licencia de escoger unas frases del párrafo más extenso:

“Aquel Diario era la expresión de mis pretensiones de escritor. Yo no confiaba en la fuerza de nuestra asombrosa memoria, y durante la guerra procuraba anotar todo cuanto veía –aunque esto no era lo más grave- y todo cuanto oía decir a la gente. Pero las opiniones y relatos, tan naturales en la primera línea de fuego, aquí en la retaguardia, adquirían un matiz rebelde y olían a húmeda cárcel para mis compañeros del frente. Y para que al juez de instrucción no le diera por sudar la gota gorda ante mi Diario de guerra, ni extrajera de él un filón que pudiese perjudicar a la libre tribu del frente, me arrepentía sólo lo necesario, y empezaba a ver claramente mis desviaciones políticas hasta donde hacia falta hacerlo. Estaba ya agotado de caminar por el filo del cuchillo, hasta que vi. que, afortunadamente, no traían a nadie para carearlo conmigo; hasta que, al cuarto mes, todos los cuadernos de mi Diario de guerra fueron arrojados a las infernales fauces de la estufa de la Lubianka. Con ello desaparecía otra novela en Rusia, para convertirse en doradas espinas, mientras de la chimenea más alta salían volando negras mariposas de hollín.”

Y haciendo caso a la tarea de envolver el regalo y mandarlo a otros pobres incautos, intento encontrar a cinco compañeros de este mundo bloguero que me lean:

La Gata Vagabunda, C.Martín, Jafatron (que parece que ha vuelto a pasear por este mundo cibernético), Fanshawe y la chica del trapecio. ¡Ahí os queda eso!

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

10 comentarios

Vere -

Muy bonito, yo te pongo de inteligente y apasionada (Literariamente) y tu nos pones de lelos. ¡¡¡

ladydark -

Herri me daba mucha pereza, no sé exactamente las razones, supongo que ideológicas (el autor ha pedido publicamente casi que vuelva el zarismo y para todo hay término medio :P), pero hay que leer de todo y no me esta disgustando, a nivel literario, a nivel emocional... ufff.
Doña C. muy chulo su sistema antisistema jajaja, pero vamos ya podía haberse extendido un poco y hacernos un bonito post en su cuaderno (a ti te lo digo porque dónde hay confianza da asco jajaja)
Vere vosotros no teneis faltas que redimir, son santos e inocentes cual angelillos de Murillo :).
(Increible,¡estoy de buen humor!)

Vere -

Pensaba que cualquier autor está redimido de sus faltas por la pasión y la inteligencia que pones en la lectura ¡incluso nosotros!.

C.Martín -

Porque me lo pides tú, ¿eh? ;-)

Breve introducción explicatoria totalmente prescindible:
Justamente ayer fui a devolver tres libros de la biblioteca y en su lugar cogí otros tres. Mi sistema, muy poco sistemático porque lo incumplo que para eso lo he puesto yo, es coger dos libros que me han dicho/leído/oído que están bien (y efectivamente nunca están disponibles) y otro al azar que ni me suene, que luego no se diga que mi vida no es arriesgada, juas.
He empezado a leer precisamente el desconocido para mí y según he buscado un poquito, thanksgoogling, no va a ser tan desconocido, lo cual da muestras de lo enterada que ando yo.
A lo que íbamos, he leído hasta ahora las cinco primeras páginas antes de dormir (ayer fue un día duro) y me dispongo a copiar el párrafo este que pides.

"En pocas palabras, el inventor consiguió producir una serie de sonidos definidos y estables, y dictó también su notación. Luego, fue a colocar su difuntófono en los lugares que le parecían idóneos; especialmente en cementerios y lugares fúnebres y de siniestra fama; y esperó a que algún difunto se atreviera a utilizar aquel artefacto, a manejar los palillos que una brisa, un aliento de recién nacido pueden mover fácilmente."

A los dioses ulteriores de Giorgio Manganelli.

Herri -

Me ocurre como a tí, Lady, con esta obra, aunque me llevas ventaja, tu ya estás en ello, yo no se si llegará el día, pero me has picado.

Charles de Batz -

Nada, nada, que con este meme estoy llenando la libreta de nuevas sugerencias de lectura: la mejor receta para el espíritu.

Salud

ladydark -

Don Al eso suena... jajajaja. Vamos a descubrir que usted transita por nuevos "campos" a través de sus lecturas ;). Muchas gracias por compartir esas palabras con nosotros Fanshawe.
Doña Gata que bello es Cunqueiro, aunque sea en castellano, fantástico imaginario que ya casi es colectivo, gracias por seguir la ronda :).
En el fotograma la Santa Serendipia aparece por cualquier parte, hace poco ya sabes que escrbía sobre libros que arden y mira lo que me depara esta página escogida totalmente al azar por vaya a saber quien lo comenzo. Gracias por seguir la ronda de forma tan especial, corro a tu cuaderno :).

gatavagabunda -

Mi página 123 no tiene desperdicio:

"En un valle entre montañas, en mi país natal, nació un niño cuyas orejas, siendo nuestra nación ya abastecida de ellas en exceso, sorprendieron por lo grandes, peludas y puntiagudas, y desde que el niño nació, las orejas no cesaban de crecer, tanto que cuando el crío fue destetado, y entre nosotros se usa hacerlo al año justo, las orejas eran mayores que todo el cuerpo y le caían como dos alas negras hasta el suelo".

Y aunque parezca raro, dicha historia trata de explicar... ¡el origen de los centauros! Sí, sí, porque luego al niño lo suben a un caballo y bla bla bla...

En fin. Que se trata de la fantasía desbordante de Álvaro Cunqueiro, premio Nadal en el 68 con "Un hombre que se parecía a Orestes". (Aunque su mejor obra está escrita en galego)

En el fotograma -

Páginas ardiendo y mariposas negras de hollín: la desaparición de lo que salió de una mente, la identidad de un ser humano.

Nos has dejado un párrafo mortal, LadyDark. Lo que dices, acerca de esta necesidad de encarar lecturas con nuestras vidas y en este caso esta lectura, es lo que preserva el alma, eso que nos hace diferentes y parecidos. O el spleen: la frescura, contracorriente.

Así, también recordé las hogueras de la llamada Santa Inquisición y del fuego que extinguia los libros en la novela de Bradbury...

Acepto el meme, porque éste me ha gustado y porque La Funámbula es quien me lo hace llegar :)

Pensaré a quienes planteárselo para "¡que siga la ronda!"

:)

fanshawe -

¡Bienvenida al mundo meme! :-)

Ya hice uno parecido en el blog de Ternin, no era exactamente igual, pero parecido. Espero que no te importe que te conteste por aquí, es una pequeña regla que tengo con esto de los memes, contestar en los comentarios (regla que, por supuesto, violo cuando me parece).

El libro que estoy leyendo lo compré ayer, se trata de "American Gods" de Neil Gaiman, hacía mucho que no leía nada de él. No he llegado aún a la página 123 y además tendré que traducirlo como pueda del italiano, pero bueno, a ver que pasa...

Bueno, la página 123 sólo tiene tres párrafos, así que pongo el último:

"Ahora la única luz era la de las estrellas, pero era suficiente para iluminar cada cosa con una fría claridad. Debajo de él sintió al animal estirar los músculos y lanzarse al galope, en la mano derecha la piel caliente, en la izquierda las plumas".

¿Animal..?

Voy a seguir leyendo.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres