En el alambre como sonámbula, lectora de insomnios.
Tengo las hojas sueltas, desperdigadas, intentaré ir uniéndolas y que en el andar vayan casando unas con otras. Y si no combinan ni concuerdan tampoco importa, espero que la senda se descubra agradable mientras recogemos todas esas hojas.
Hoy que se ha dado la noticia de la concesión del Nobel de Literatura al escritor turco Orhan Pamuk, traigo a la pista central a una poeta (me gusta más el término poeta que poetisa) sin Nobel, Alfonsina Storni, "la china" para su círculo íntimo. Las razones de por qué tengo entre mis hojas a la Storni no hay que buscarlas más allá de sus poemas, de sus palabras y de su actitud ante la vida. Storni nació Sala Capriasca, en el Cantón Ticino de la Suiza italiana en 1892, y murió en Mar del Plata en 1938. Vivió la mayor parte de su vida en Argentina, pasando su infancia en San Juan y Santa Fe, en 1912 se mudó a Buenos Aires, donde trabajó y participó de la vida literaria de principios de siglo. Fue, quizás, la más conocida de las escritoras argentinas de su generación, la más apreciada y despreciada. Para muchos la "poeta del amor" o "la poetisa de los tristesdestinos", "la que se suicidó arrojándose al mar". No obstante, también fue una revolucionaria en el campo teatral y en el de la prosa. La estética y la política son puntos esenciales en la obra de Storni. En el caso de sus crónicas y artículos periodísticos, muchos de ellos bajo el seudónimo de Tao-Lao, al escribir para el gran público, tuvo que usar un instrumento que ese gran auditorio pudiera entender y poner sus mensajes donde fueran leídos. Sus decisiones estaban basadas en su ideología política: hablar a las masas porque las masas merecen ser educadas e interpeladas, ideales socialistas sostenidos por individuos e instituciones. Esta convicción dio como resultado, una producción heterogénea y renovadora. Storni fue socialista, participó en comités feministas. En la lectura de sus obras, se puede encontrar una coherencia que les faltó a otros escritores de su misma época. Se mantuvo sola (madre soltera en los años 20) con su hijo en una ciudad hostil a las mujeres y a los extranjeros. Trabajó como secretaria, maestra, preceptora, directora, profesora, periodista. Tuvo que ir de un trabajo a otro, y atravesar la ciudad en múltiples direcciones. Mientras tanto, escribía piezas breves, poesía o prosa. Por supuesto una mujer valiente como la Storni sólo pudo acobardarse ante lo que no tenía solución, que, por muy romántico que nos resulte, no era el amor imposible, sino una terrible enfermedad terminal. Y así, un día, decidió caminar mar adentro la andariega Alfonsina. Yo me acerqué a Alfonsina Storni por la poesía, descubriendo después esa otra Alfonsina que os he querido acercar un poco, y de la misma manera que la conocí quiero despedirla, momentáneamente, siempre anda por mi casa sobre cualquier estante, ya que a mí, como a ella, me gusta estar en el alambre, con este pequeño recordatorio:
ALMA DESNUDA
Soy un alma desnuda en estos versos, Alma desnuda que angustiada y sola Va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola, Que puede ser un lirio, una violeta, Un peñasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta Y ruge cuando está sobre los mares, Y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares, Dioses que no se bajan a cegarla; Alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla Con sólo un corazón que se partiera Para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera Dice al invierno que demora: vuelve, Caiga tu nieve sobre la pradera.
Alma que cuando nieva se disuelve En tristezas, clamando por las rosas con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas A campo abierto, sin fijar distancia, Y les dice: libad sobre las cosas.
Alma que ha de morir de una fragancia De un suspiro, de un verso en que se ruega, Sin perder, a poderlo, su elegancia.
Alma que nada sabe y todo niega Y negando lo bueno el bien propicia Porque es negando como más se entrega.
Alma que suele haber como delicia Palpar las almas, despreciar la huella, Y sentir en la mano una caricia.
Alma que siempre disconforme de ella, Como los vientos vaga, corre y gira; Alma que sangra y sin cesar delira Por ser el buque en marcha de la estrella.
No sé porqué pero nunca me ha atraído la Storni. Quizás porque haya disfrutado más con César Vallejo, Blas de Otero, y otros. No obstante, te agradezco que nos hayas traído su poesía a través de la mirada de alguien que la valora y admira. Eso siempre se agradece. un besito desde este puente que ya se acaba.
Vailima gracias porque eso era un poco lo que pretendía, descubrir otra dimensión ademas de la poética. Y ¡Por fin acabó el puente, brrr! Vere con la Storni no puede ser de otra manera, ella va perdiendo caricias para que las recojamos :).
El otro día recalé en casa de una amiga. Su padre, que es un devorador y amante de los libros, sacó espontáneamente un libro de la estantería y me lo regaló. Se trataba de "El libro negro", de Pamuk.
Agradecí infinitamente el regalo, por lo inesperado, por lo bello del acto en sí.
Así veo yo tus posts: como regalos inesperados.
Y esta melancólica Alfonsina, ¿es la de la canción?
Quizás la canción que tanto me gustó en una época debió llevarme a leer algo de esta mujer, de la que solamente conozco el tópico de su "romántica" muerte y poca cosa más, así que es de agradecer que me saques de la ignorancia con este hermoso post.
¡Ay Doña Gata! Yo tampoco tuve puente de ese, pero ya me vengaré, en los madriles el día 9 es fiesta y cae en un apetecible jueves ;). Muchisimas gracias por tus palabras, pero el verdadero regalo es leeros en estos comentarios. Por cierto no he leido nada de Pamuk, de hecho he de confesar que hasta la entrevista que le hizo Rosa Montero en el Pais Semanal, no le conocía, prometo remediarlo. Y si la Alfonsina es la de la preciosa canción :). Herri pues si quieres ver más allá de sus poemas, lee sus escritos periodísticos, son pequeñas joyas.
Me parece que el Nóbel le cae grande. A mi me recuerda a Alaska, para hacer un simil, aquí pareció única pero en Londres hubiera pasado desapercibida, la china allá, era la reina. Si lo hubiera intentado en el viejo continente....
anarkasis es curioso lo que dices. hace poco tiempo hablaba con un amigo precisamente de lo "europea" que me parecía la Storni, por contraposición a lo "americana" que me resultaba Gabriela Mistral (esta si con Nobel).
Yo me acerqué a la Storni poeta (no poetisa, aquí la jefa manda que para eso es su casa) hace relativamente poco de la mano de una gran amiga. La pasión que se desprende de sus poemas para mi están ligados irremediablemente al recuerdo de esa persona, y por eso además de gustarme le tengo especial cariño a la Storni. Del resto de sus facetas no conozco nada, así que gracias Ladydark, ahora sé que quedan algunos huecos que rellenar.
Queridos amigos, las semanas que llevan en su haber el día 20 de los fatídicos meses de enero, abril, julio y octubre, son mis semanas fatídicas (muchos sabreis a que me refiero). Prometo volver a la pista tan pronto me dejen libre :).
Veamos, ¿alguien te hace proposiciones deshonestas en esas fechas? pues acéptalas. .. siguiendo las instrucciones de "la conjura de los necios", les preguntas: ¿cuanto quereis pagar? rellenas el impreso y ya está. a navegar...
toc, toc, toc ¿hay alguien? ¿no estará pasando tu circo una inspección de sanidad? ¿se te ha puesto algún bicho malo? ¿te ha pedido trabajo Angel Cristo? leches, Lady, que todos tenemos nuestras entradas en la mano...